miércoles, 2 de julio de 2014

El Orientador Laboral en la actualidad

Funciones y Desafíos de la Orientación Laboral


¿Cuál es su origen?

Hace tiempo, Filósofos como Platón y Montaigne y Pascal planteaban la idea “que los jóvenes tienen una inclinación natural hacia un oficio y no hay que dejar la elección librada al azar….”

En el año 1595, el filósofo y médico Juan de Huarte de San Juan publica la obra “Examen de Ingenieros para las Ciencias”, considerada pionera en la Orientación Profesional.

En la obra el autor declara que las personas poseen una serie de aptitudes que nos diferencian y que las sociedades alcanzarán un buen desarrollo si hay una armonía entre estas aptitudes personales y las artes o ciencias existentes en las mismas.

En el siglo XIX, con la llegada de la Revolución Industrial y consecuentemente, el desarrollo de la industria, crecen los accidentes laborales y el rendimiento del trabajo cae lo que hace que Munsterberg y Taylor se interesen por el factor humano y por la elección de cada persona en función del tipo de actividad que requiere desarrollar.
Tendencias emergentes posteriormente, provocan que éstas se arraigaran con fuerza en la Educación Secundaria y los primeros años de la Universidad en América y Europa.

Por tanto, la Orientación laboral surge como una consecuencia de factores sociales y económicos.

“la Orientación laboral, puede definirse como el conjunto de actividades que ayudan a todo tipo de personas en la toma de decisiones y su puesta en práctica en el campo educativo, profesional y personal”

Es función del Orientador fomentar el empleo y la orientación e información laboral, así como también, la de interceder en el mercado del trabajo.

El Orientador es un facilitador, una persona que ayuda a que la persona demandante utilice sus propios recursos de la manera más eficaz posible. Con la convicción que ésta ya cuenta con todo lo necesario para encontrar trabajo o, por lo menos, está capacitada para conseguirlo. La persona orientadora tiene la responsabilidad de potenciar estos recursos, motivarle a ponerlos en marcha y favorecer un cambio de actitudes hacia la búsqueda activa de empleo.

Desde la perspectiva de la búsqueda de empleo, es todo lo que  el demandante pone en juego para lograr un trabajo, modificando y determinando las “circunstancias” que supuestamente lo llevaron a esa situación.

Se refiere a una línea de intervención que se adapta al estilo personal de cada demandante, que aprovecha las cosas que hace bien cuando buscan trabajo (por muy pocas que sean) y que se apoya en las formas de resolución de problemas que ya ha utilizado, con resultados exitosos, en otros ámbitos de su vida.

¿Quiénes son los destinatarios del servicio?

Los demandantes de empleo son las personas:
Desempleadas. Son aquellas que forman parte de la población activa, que se encuentran en edad de trabajar y buscan empleo sin conseguirlo.

Ocupadas. Son aquellas demandantes que, teniendo ya un empleo, buscan uno mejor o compatibilizarlo con el que ya realizan por ejemplo, mejor empleo, pluriempleo, etc.

La realidad muestra una evidente inestabilidad laboral, así como una gran brecha digital generada por la incorporación de las nuevas Tecnologías. También, creo firmemente que éstos constituyen, al menos en lo que respecta a mi propuesta, desafíos de la función del orientador laboral como así también, que los asistentes sean líderes de su propia carrera profesional para lograr su desarrollo personal. Me refiero puntualmente, a favorecer la asunción de una actitud de autoliderazgo por parte de la persona que busca en el proceso de búsqueda de empleo.